Austeridad y naturaleza: una forma original de recibir al turista

Los turistas en todo el mundo, y también en la Argentina, buscan constantemente nuevas y originales alternativas para sus viajes. Algunos prefieren para su estadía, la comodidad absoluta, el lujo y el confort en su máxima expresión posible. Sin embargo, un creciente número de viajeros de todo el mundo, no solo exigen experiencias de viaje nuevas y memorables, sino que además esperan que las propuestas estén en sintonía con el cuidado de la naturaleza, una constante preocupación actual, sobre todo para los más jóvenes. Es decir, no solo se trata de conocer, vivir experiencias nuevas y aprender de otras culturas, sino también de hacerlo en armonía con el entorno, maltratado y descuidado por la humanidad. En el extremo de estas tendencias se encuentra el ecoturismo, toda una forma nueva y específica de recorrer un lugar, siempre poniendo en primer plano la sostenibilidad, la preservación, la apreciación del medio (tanto natural como cultural). Surgido a fines de los 90, el turismo sustentable llegó para quedarse. Por eso, si nuestro negocio es el turismo, no podemos más que aprovechar esta sana tendencia.

En este contexto, el lugar de descanso de los huéspedes interesados en esta forma de recorrer el mundo tienen mucho que aportar. Los hoteles y sitios de alojamiento pueden acomodarse y tomar nota de estos gustos para ofrecer una opción que resulte en armonía con estas preferencias. A los ojos de estas personas, un juego de jardín de hierro antiguo  resultará mucho más atractivo que uno en estilo barroco. Y esto es porque materiales como la madera o el hierro resaltan por su sencillez, austeridad y versatilidad. Además de ofrecer, sobre todo en el caso del hierro, una durabilidad que es sinónimo de optimización de recursos, pues se trata de uno de los materiales más abundantes de la tierra, y que además puede ser reciclado y aprovechado varias veces. La propuesta en estos espacios externos puede completarse con la disponibilidad de bicicletas, patinetas y demás medios amigables con el planeta para quienes se hospedan. Ofrecer junto a agencias de viajes, paquetes pensados especialmente para el ecoturismo, como tours de senderismo, trekking u observaciones de fauna y flora también serán valoradas por este grupo. Toda esta elección estética debe contemplarse claro está, con una propuesta arquitectónica que resulte cercana al medio ambiente. Grandes espacios verdes, árboles, flores y moderación de los materiales de construcción utilizados contribuirán notablemente a reforzar esta idea.

En el interior, esta constante se traduce por ejemplo, en la optimización de la iluminación y los recursos energéticos en general. La luz natural debe ser uno de los principales protagonistas. Luces de bajo consumo, áreas de descartes de residuos delimitadas y con criterios de separación de materiales claros y diseño minimalista, son detalles que conducen hacia el mismo sentido. Nuevamente, la elección de materiales como el hierro pueden aportar sencillez y durabilidad, en este caso, las opciones pueden ir desde las camas en las habitaciones, hasta los artefactos de iluminación. Se puede conocer y ver más sobre estos muebles, en los sitios de empresas especializadas. Además, combinado con la madera, los muebles fabricados en hierro aumentan su belleza, este dúo resulta especialmente notable en escaleras internas, barrales y accesorios. Como se ve, lograr un concepto atractivo para el visitante requiere de una estrategia y un plan de acción posible y sin grandes gastos.

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