Pequeños detalles que marcan la diferencia para el servicio al turista

De acuerdo a una interesante investigación de la Organización Mundial del Turismo (OMT), en 2018, unas 1.400 millones personas viajaron por el mundo por placer o negocios. En nuestro país, a pesar de la crisis económica y los problemas relacionados con el tipo de cambio, el sector de los viajes internacionales e internos -ya sea corporativos o por motivos de ocio- sigue siendo dinámico. La belleza de los paisajes naturaleza y su variedad, la presencia de todos los climas y ecosistemas, las propuestas culturales y una infraestructura de calidad para recibir y alojar a los visitantes son algunas de la razones que hacen de nuestro país un destino siempre vigente, a la hora de elegir un lugar para visitar y conocer.

Aún así, la competencia entre las distintas propuestas turísticas que atraen a hombres y mujeres de todo el mundo crece. Mantenerse en este mercado demanda -sobre todo para los pequeñas y medianas empresas- estar siempre listas para ofrecer nuevas alternativas a los interesados. Pero ¿cómo lograr diferenciarse en un contexto tan vulnerable, dinámico y demandante de nuevas opciones?

En esta entrada ,intentaremos reflexionar sobre algunas propuestas que están apareciendo sobre todo en el mercado del alojamiento familiar, para hacer frente a la complicada situación económica y lograr subsistir frente a la competencia de hoteles o espacios más grandes.

Una de las claves es intentar ofrecer siempre una experiencia memorable y única para los huéspedes. Conseguirlo, puede ser posible con pequeñas inversiones, que permitan mostrar algo diferente a quienes nos visitan. Por ejemplo, la propuesta gastronómica de un hotel puede ser también una oportunidad de diferenciarse del resto.

Brindar un desayuno con una receta especial que permita ofrecer delicias, medialunas y bocados con un estilo personal -ya sea a través de un sabor característico o la presentación de los productos-; un menú especializado en pastas o pizzas con un gusto que sea propio del lugar son detalles originales que además refuerzan nuestro branding.

Existen empresas especializadas en máquinas para la industria alimentaria, como Gr-Maq, que ofrecen una amplia variedad de productos que pueden hacer más rápido y simple la preparación de estas comidas. Lograrlo es posible, incorporando a través de una pequeña inversión una máquina específica, que permita automatizar el trabajo.

Luego quedará usar la creatividad, para brindar una propuesta que sea capaz de producir una experiencia única que perdure en la mente de nuestros clientes.

Otra idea es crear un día dedicado a la comida italiana en el que se ofrecerá todo tipo de pastas y pastelería típica, con música, ambientación, y porque no, una película del país europeo en el comedor. Una noche especial que sorprenda y resulte especial para los visitantes perdurará seguramente como un lindo recuerdo.

Si pensamos en estos ejemplos, podemos concluir que, logísticamente, sólo se requiere de una buena idea de marketing congruente con la marca, un profesional de la cocina que planee los menús y una o dos máquinas estratégicas, por ejemplo, una laminadora o extrusora (más información en este enlace: https://www.gr-maq.com.ar/maquina-extrusora) que hagan más ágil el proceso y permitan ofrecer a todos los clientes en un lapso de tiempo corto, un servicio sencillo y original.

 

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