Turismo de recorrido: así son los bazares y ferias callejeras que lo tienen todo

Ropa, artesanías típicas, comidas regionales que invitan a sentarse en la primera silla que queda libre, make up, bijouterie y hasta elementos de deco y bazar que se cuentan por decenas de opciones entre clásicas y modernas. Así es el turismo de recorrido tan en auge entre visitantes de todas partes, que, en tours o por fuera de ellos, caminan por los más destacados y famosos paseos urbanos de cada país buscando ver las mejores atracciones posibles, mientras se hacen de buenos regalitos propios y ajenos.

Aquí en Argentina también, quizás no todavía al nivel de gigantes bazares del mundo, como el famoso de Estambul, más chicos, pero similares en magia y disfrute. Las calles empedradas de San Telmo, o las clásicas recorridas de los Bosques en una tarde de sol, invitan en la mismísima capital porteña a apreciar los atractivos eventos, mercados de bazar y ferias al aire libre que todo turista que toca tierra debe conocer, y en donde se vende de todo.

Y no es solo un decir, así como se puede hallar en cualquier sitio un showroom o paseo dedicado al bazar, la deco y el tiempo libre, como es el caso de un referente fuerte en Buenos Aires: Soifer Hnos, estos paseos callejeros ideales para visitantes ávidos de conseguir todo en el mismo ambiente, proponen desde especias gourmet para la cocina hasta cuadros de pinturas, almohadones, joyas de todos los estilos, lámparas divinas, velas aromáticas, copas para regalar, portarretratos, mates infaltables y cientos de increíbles artículos más que sirven de souvenirs y hacen quedar muy bien. Gran ventaja y alternativa en donde lo creativo tiene un rol central.

Una visita obligada por todo lo que ofrece, pero también por su historia, una que habla de los inicios de la ciudad más cosmopolita de nuestro país y que aún conserva en sus pasajes, arte arquitectónico y estilo, lo más tradicional de sus primeros años y la calidez de su gente.

Así, prácticamente como una enorme vitrina pública operan estos espacios comunes y confortables, que llenan de vida, ruido, color y diversión las horas de los turistas solitarios o en grupo, y les dan la oportunidad a decenas de talentos y diseñadores de mostrar lo que hacen y hacerse conocidos.

Una validación absoluta del turismo de recorrido que ve en ellos, así como dijimos sucede con el bazar clásico al por mayor y menor, click aquí, una brillante opción de compra por fuera de los shoppings, que muchas veces no tienen precios tan accesibles ni variedad. Aunque, claro, la composición de algunos productos sobre todo los más artesanales, llevan horas de trabajo, y por eso no es tan posible el regateo, algo que si se puede dar si se adquiere en cantidad.

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